CASAS NUEVAS, la barriada que existió

Vigilante, desde la ladera de la zona de Goikosolua, existió una peculiar barriada llamada ‘Casas Nuevas’. Nada que ver con el barrio de Arnabal, por su ubicación, pero seguramente con algún vínculo entre el trabajo de las minas y sus habitantes. Hoy, son pocas las personas que recuerdan este lugar que forma parte de la historia, pero conversando con Mentxu y Mari de la Fuente descubrimos algunas cosas…

Esta barriada estaba compuesta por un total de 9 viviendas, construidas en hilera. El primer bloque lo formaban 3 casas de dos alturas, con un total de 6 viviendas y el siguiente era un bloque de 3 viviendas de planta baja.

Casas Nuevas

Sus vecinos (de la última generación) compaginaban los trabajos en las grandes fábricas del Gran Bilbao, con el cultivo de pequeños huertos cercanos, que proveían las despensas de las casas. Las amas de casa bajaban hasta la Cooperativa de El Regato, por aquel entonces regentada por Claudio Nuño, para realizar compras que subían en cestos y en baldes de cinc. Hasta Casas Nuevas llegaban las Sardineras de Santurtzi cargadas con sus cestos de pescado para venderlo a las vecinas cuando había algo de dinero, y otras veces dejando a fiar. “El plato estrella en Navidad: el Txitxarro”, recuerdan Mari y Mentxu entre risas.

Las mujeres acudían a coger el agua y a lavar la ropa hasta un lavadero cercano. La vida era diferente en Casas Nuevas, y con muy poco eran muy felices, recuerda Mari. Casas Nuevas tenía su propio Carrejo de Bolos a Katxete para divertimiento de sus vecinos. Durante los bombardeos de la Guerra civil acudían a refugiarse a una cueva escavada en la roca de la montaña, cerca del río Loiola. La construcción de la carretera que llega hasta el pantano de Arnabal, a últimos de la década de 1950, supuso una gran mejora en la comunicación con el núcleo de El Regato y la carretera general.

Casas Nuevas

Vista del lavadero donde acudían a lavar las ropa y coger agua.

Conocemos algunas familias que vivieron en Casas Nuevas, como la familia de Mari y Mentxu, y sus hermanos Emilio, Paca, Ziri,… hasta 14 más, criados por su madre Avelina Saez y su marido Jose de la Fuente ‘El Palero’. La familia ‘de los Andaluces’: Aurora, Rosalina, Jose Luis ‘Chilin’, Fernando,… La familia de los Blanco, con “la Blanca” a la cabeza y sus hijos Marcelina, Nieves, Manolo, Adrián, Fernando,… Simona Rojo y sus hijos Jacinto, Jose Angel ‘Lenín’, Mari, Josefa, Begoña, Angelita y Estebín Díez, hermano de leche. De otras conocemos los nombres o motes, como Leonor, Encarni, Agustina, ‘La Pajarita’ y ‘La ratona’,… La familia de los ‘Nuños’, Julian, Lorenzo,… Las hermanas Cecilia y Guadalupe García Peña,…

Giraba el año 1966 – 1967 cuando la desgracia se cernió sobre Casas Nuevas y sus familias. Unas intensas lluvias provocaron el deslizamiento de la ladera del monte, donde se encontraban las huertas cayendo contra las casas, que no pudieron aguantar el envite. Todo Casas Nuevas desapareció ladera abajo entre el lodo. Afortunadamente no hubo que lamentar vidas humanas. Leonor fue una de las vecinas que pudo avisar al resto para abandonar las casas, al ver como las fachadas y tabiques se agrietaban por todas partes. En un suspiro todo desapareció…

Los vecinos y vecinas de Casas Nuevas tuvieron que comenzar  sus vidas de nuevo lejos del entorno privilegiado en el que habían crecido.

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